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Este es el momento para la democracia en Cuba
Por Roland W. Bullen
Encargado de Negocios, a.i.
Embajada de los Estados Unidos de América
El próximo año los ciudadanos de la República Dominicana se
dirigirán a las urnas para elegir a su Presidente, y los ciudadanos de los
Estados Unidos harán lo mismo. En ambas naciones, sus ciudadanos, periodistas y
forjadores de opinión ocuparán los medios electrónicos, el Internet y la prensa
escrita con debates saludables sobres los temas pendientes y los candidatos.
Estas campañas y procesos electorales reflejarán, con brillantez, lo que es la
democracia en acción.
Sin embargo, durante casi 50 años un país en este
hemisferio le ha negado a sus ciudadanos el derecho de elegir libremente a sus
líderes, así como el derecho al libre debate. Ese país es Cuba. El 24 de
octubre, el Presidente Bush le recordó al mundo que Fidel Castro y su hermano
Raúl son las caras de un régimen brutal y represivo. El Presidente habló,
rodeado de familiares de cuatro prisioneros políticos que se encuentran en
cárceles cubanas. El Presidente describió la triste realidad de la vida en
Cuba, donde las personas son encarceladas por crímenes tan ambiguos como
“peligrosidad” y “sedición pacífica”, términos que el régimen puede definir como
desee.
En su discurso, el Presidente Bush anunció medidas para
ayudar a preparar a Cuba para la transición hacia un futuro democrático,
incluyendo una nueva iniciativa a desarrollar a nivel internacional, y con
fondos de miles de millones de dólares, conocida como el “Fondo de Libertad para
Cuba.” El fondo le dará a los cubanos acceso a donaciones, préstamos, y pago de
deudas para la reconstrucción de su país tan pronto el Gobierno de Cuba adopte
libertades fundamentales.
El Presidente también anunció que si los líderes cubanos le
ponen fin a las restricciones que le prohíben el acceso al Internet al pueblo
cubano, Estados Unidos está preparado para otorgarle licencia a organizaciones
no-gubernamentales y a grupos religiosos a proveer computadores y acceso al
Internet a los estudiantes cubanos. Asimismo, el Presidente Bush dijo que
Estados Unidos está preparado para invitar a jóvenes cubanos a participar en el
programa de becas Alianza a Favor de la Juventud Latinoamericana. Ese programa
les dará acceso a mayores oportunidades educativas – si los líderes cubanos le
permiten participar libremente.
El Gobierno de los Estados Unidos reconoce que el pueblo
cubano determinará su propio futuro. La visión del Presidente Bush para una
Cuba libre es una promesa de que Estados Unidos canalizará recursos y
experiencia para apoyar a Cuba cuando la inevitable oportunidad para un cambio
genuino se presente, y el pueblo cubano solicite nuestra ayuda. El Presidente
Bush llamó a otras naciones a seguir los pasos iniciados por la República Checa,
Hungría y Polonia al apoyar el cambio democrático en Cuba, abriendo las puertas
de sus embajadas en La Habana a líderes pro-democráticos e invitándolos a sus
eventos; utilizando el cabildeo de sus embajadas para darle a los cubanos acceso
al Internet, libros, y revistas; y fomentando la participación de las
organizaciones no-gubernamentales de su país de acercarse directamente a la
sociedad civil independiente de Cuba.
Los amigos pueden discrepar de cuál es el mejor método para ayudar al pueblo
de Cuba. Pero, tal y como expresara el Presidente Bush, “Este es el momento de
apoyar los movimientos democráticos que crecen en la isla. Este es el momento
de estar al lado del pueblo de Cuba, en momentos en que están exigiendo su
libertad. Y ahora es el momento para que el mundo ponga a un lado sus
diferencias y se prepare para la transición en Cuba, hacia un futuro de libertad
y progreso y esperanza.” |