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6 de Septiembre,
2007
Palabras
Pronunciadas por el Sr. Roland Bullen Encargado de Negocios de la Embajada
de los EE.UU. en la Ceremonia de Donación de Dos Lanchas Rápidas
Me complace mucho poder estar de
nuevo aquí con ustedes en este evento, en el cual se reflejan los fuertes lazos
que unen a nuestras dos naciones: la República Dominicana y los Estados Unidos.
Antes de
continuar, quería darles las gracias al Comodoro Douglas Wied y al Comandante
Robert Morrison del catamarán Swift, quienes estuvieron brevemente en el país.
Como ya ustedes saben la embarcación fue llamada ayer a dirigirse de inmediato a
la región centroamericana para ofrecer ayuda humanitaria a las personas
afectadas por el Huracán Félix.
Como se pueden imaginar, tanto
los oficiales como la tripulación del Swift se sienten apenados de no poder
completar el programa que tenían programados con sus contrapartes dominicanas.
Sin embargo, entienden que la
misión humanitaria que llevarán a cabo en la región centroamericana compensará
su partida, ya que su llegada a Belice y Centroamérica contribuirá a salvar
vidas y propiedades.
Precisamente, esa es la labor principal del catamarán Swift: proveer ayuda
humanitaria en caso de desastres naturales como el Huracán Félix. Pueden
ustedes estar seguros de que si algo semejante llega a suceder en la República
Dominicana, el Gobierno de los Estados Unidos y la tripulación del Swift también
estarían presentes para ofrecer su ayuda.
Ahora que se acerca la Serie
Mundial es imposible no pensar en la herencia cultural que compartimos. Por
ejemplo, nuestro amor por el baseball nos une – año tras año – en la alegría y
en la tristeza, dependiendo del equipo de pelota que goza de nuestro apoyo.
También, no hay que hacer un
gran esfuerzo para pensar en la siempre duradera y sólida relación económica que
nuestros países han forjado durante los años. No hay mejor ejemplo de esta
relación que la reciente implementación del RD-CAFTA.
Pero, en lo que más pienso en
momentos como éste es en el lazo que ejemplifica nuestra relación de hermanos en
el Caribe: Somos dos naciones que abrazan la democracia y que trabajan juntas
para preservarla.
Somos dos naciones que
reconocemos que existen sectores en el mundo, ya sean narcotraficantes,
traficantes de personas, importadores de armas ilegales, o terroristas, que
tratan de atacar el bienestar de los pueblos para sus mal habidos motivos de
intolerancia y avaricia.
Somos dos naciones que
reconocemos que el derecho de vivir en libertad y seguridad no es gratuito, y
que dependemos de los hombres y mujeres de nuestras respectivas fuerzas armadas
para garantizar que este derecho no sea violentado para el bien de nuestros
hijos y de nosotros mismos.
Por eso, lo correcto es brindar
a nuestros hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas las mejores herramientas
para ayudar a combatir estas fuerzas negativas que día a día nos atacan.
Asimismo, los Estados Unidos se
complace en completar la donación de las últimas dos lanchas rápidas – de un
total de cuatro lanchas – a la Marina de Guerra, como parte del Programa
‘Amistad Duradera’ del Comando Sur de los Estados Unidos.
Con un alcance de 500 millas
náuticas y una velocidad máxima de 60 nudos, estas últimas dos lanchas que
entregamos hoy contribuirán, sin duda alguna, a ayudar a la Marina de Guerra a
combatir la amenaza que impone el movimiento ilegal de drogas, armas y personas
por suelo dominicano y que, al mismo tiempo, llegan a las fronteras del sur de
los Estados Unidos.
Las primeras dos lanchas
interceptoras fueron donadas el pasado mes de junio, y ya han probado su
importancia en este sentido.
Esta donación representa nuestro
compromiso permanente con el gobierno de la República Dominicana para apoyar los
esfuerzos que ustedes realizan para proteger la soberanía dominicana o la
seguridad del tráfico marítimo en el Caribe.
Los Estados Unidos, y muy en
particular el Grupo de Asistencia Militar de los Estados Unidos, continuarán
trabajando de cerca con sus socios dominicanos a través del Programa ‘Amistad
Duradera”, así como con otros programas que proveen equipos suplementarios y
entrenamiento técnico. Esperamos que este apoyo contribuya a que las Fuerzas
Armadas puedan continuar realizando su misión.
Mi país, en combinación y con la
cercana cooperación de otras Armadas de la región, continuará trabajando para
garantizar la operabilidad inter-regional, y así eliminar los refugios donde se
esconden aquellos que nos quieren hacer daño.
Muchas gracias. |