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El DR-CAFTA: Retos y Oportunidades
Palabras pronunciadas por
Honorable Señor Roland W. Bullen
Encargado de Negocios
Embajada de los Estados Unidos
Cámara Americana de Comercio de Santo Domingo
21 de noviembre, 2007 Es un honor para mí poder dirigirme a ustedes, los miembros de la Cámara
Americana de Comercio. Asimismo, quisiera darle las gracias a Chris Paniagua,
Presidente de la Cámara Americana y a la Junta de Directores, por invitarme a
participar hoy con ustedes.
Primero, a nombre de la Embajada de los Estados Unidos de América, quiero
expresarle nuestras condolencias al Gobierno y pueblo de la República Dominicana
por la pérdida de aquellos que perecieron durante la Tormenta Tropical Noel. Al
día de hoy, mi gobierno ha donado unos tres millones de dólares en ayuda a
beneficio de los damnificados y de los que sufren, a causa de la tormenta.
Además, el ejército de los Estados Unidos canalizó sus recursos – helicópteros,
aviones, medicinas, y provisiones – para asistir en los esfuerzos de búsqueda y
rescate. Decenas de voluntarios del Cuerpo de Paz contribuyeron a distribuir
provisiones a aquellas personas afectadas por las inundaciones. Nuestro equipo
de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha
trabajado muy de cerca con el pueblo dominicano y con representantes del sector
privado en el proceso de reconstrucción que se está llevando a cabo. Miles de
ciudadanos estadounidenses también han realizado contribuciones. Estamos con
ustedes en los buenos y malos momentos.
El sector privado está jugando un papel fundamental ayudando a las comunidades
recuperarse de las inundaciones devastadoras. En estos momentos, el sector
empresarial, las ONGs, escuelas, los grupos religiosos, sindicatos y otras
entidades sociales tienen la oportunidad de asociarse con el sector público en
los esfuerzos que se están realizando para reconstruir y desarrollar las
comunidades. Felicito a estas empresas que practican un activismo cívico
pujante. Cuando contribuimos a que las personas se reintegren a sus trabajos, y
ayudamos a que los niños se reintegren a sus estudios, no sólo ayudamos a la
sociedad sino también a la economía. Sólo tuvimos que observar el reciente
desborde de sentimientos de gratitud expresados por el pueblo tras el
fallecimiento del Reverendo Padre Luis Quinn. Su desinteresada devoción por el
desarrollo de su comunidad, y los esfuerzos realizados por él para lograr el
entendimiento internacional, pueden servir de ejemplo para todos nosotros.
Aprovecho la ocasión para darle las gracias a la Cámara Americana por sus altos
sentimientos cívicos. Al fomentar mejores condiciones para el comercio y el
intercambio comercial, también contribuyen al fortalecimiento de nuestras
sociedades. Yo, en particular, agradezco los esfuerzos realizados por la Cámara
para facilitar el diálogo entre los sectores público y privado sobre el tema que
trataremos hoy: el Acuerdo de Libre Comercio entre los Estados Unidos-la
República Dominicana y Centroamérica, también conocido como el DR-CAFTA. La
Cámara jugó un papel fundamental para generar el apoyo que necesitaba este
acuerdo, y ahora la Cámara es un factor principal en contribuir a su exitosa
implementación.
En realidad, no importa si provenimos de los sectores público o privado. Nuestra
meta es contribuir a satisfacer las necesidades básicas de las personas, como
son la salud y la educación. Nuestra meta también debe ser ayudar a los
ciudadanos a mejorar sus niveles de vida y desatar sus oportunidades para que
puedan prosperar económicamente. A principios de este mes, durante el Foro de la
Casa Blanca para el Comercio Internacional e Inversión, el Presidente Bush nos
recordó que el propósito de los acuerdos de libre comercio es “ayudar a
construir un hemisferio que vive en democracia, realiza intercambios comerciales
en libertad y crece en prosperidad.”
En su centro el DR-CAFTA tiene que ver con ayudar a la gente, ayudando a sus
respectivos gobiernos socios aprovechar los beneficios de los mercados que se
abren a sus pueblos. El acuerdo comercial tiene que ver con descubrir las nuevas
reservas de capital humano en nuestros respectivos países. El acuerdo también
tiene que ver con la creación de nuevas redes comerciales y amistad entre
nuestros pueblos.
La aprobación del DR-CAFTA ha abierto la puerta a nuevas oportunidades que
buscan fortalecer la economía dominicana, las instituciones democráticas y los
procedimientos. El 1 de marzo, fecha en que entró en vigencia el DR-CAFTA, los
impuestos de importación para más de 4,300 productos provenientes de los Estados
Unidos y Centroamérica fueron eliminados de inmediato. Las exportaciones
dominicanas empezaron a recibir un tratamiento más favorable en los mercados
estadounidense y centroamericano, incluyendo la entrada libre de impuestos a los
Estados Unidos del 99.6 por ciento de todos los productos. Permítanme repetir
esta última cifra: el 99.6 por ciento de todos los productos dominicanos
exportados a los Estados Unidos ahora a mi país completamente libre de
impuestos.
En realidad, esa fue la parte más fácil de la implementación del tratado. Muchas
de las provisiones del DR-CAFTA requieren más cambios a las leyes y regulaciones
y éstas tomarán más tiempo de aprobar e implementar. Estas reformas, que buscan
proveer la liberalización de los mercados, la transparencia y la estabilidad en
ciertas áreas de la economía, contribuirán a sentar el terreno para el
crecimiento y desarrollo económicos a largo plazo. La economía dominicana creció
de manera significativa en el 2005 y el 2006. Se espera que crezca en un ocho
por ciento este año, aunque las inundaciones podrían tener cierto impacto sobre
estas cifras. Sin embargo, si la República Dominicana espera sostener este
impresionante nivel de crecimiento, el proceso de la reforma económica requerirá
de mucho trabajo y tendrá que contar con el compromiso sostenido y los esfuerzos
realizados por el gobierno, el sector privado, y la sociedad civil.
La creación de un sistema de intercambio comercial institucional y transparente
beneficiará a todos los miembros de la sociedad. Para alcanzar aquí un efectivo
sistema de intercambio comercial, basado en las reglas internacionales de
comercio, se necesitan realizar esfuerzos adicionales para fortalecer la
administración aduanal, la protección de los derechos de propiedad intelectual,
los servicios de intercambio comercial, inversión, y servicios financieros, la
adquisición de bienes gubernamentales, la administración de un sistema de cuotas
impositivas y el cumplimiento de regulaciones sanitarias y fito-sanitarias.
El DR-CAFTA es una nueva fundación para la construcción de un futuro brillante
para la República Dominicana. Este acuerdo le da a la República Dominicana
acceso permanente, libre de impuestos, a la más grande economía del mundo,
valorada en aproximadamente US$13 trillones. Ahora que la República Dominicana
tiene este acceso, necesita determinar cómo debe aprovechar esta coyuntura. Los
Estados Unidos está trabajando de cerca con el gobierno, con el sector privado,
y con las organizaciones de la sociedad civil apoyando la implementación
efectiva del tratado en la República Dominicana. Los Estados Unidos también está
proveyendo asistencia para apoyar programas dirigidos a mejorar las prácticas
laborales y medioambientales, y garantizar que una amplia gama de la sociedad se
beneficie de estos acuerdos de una manera sostenible.
Es importante recordar que los Estados Unidos y la República Dominicana son más
que socios comerciales – también son amigos comprometidos con la construcción de
un Hemisferio Occidental más sólido, próspero y democrático. La pregunta es cómo
aprovechar las ventajas y oportunidades que brinda el tratado, y confrontar al
mismo tiempo los retos creados por el DR-CAFTA para poder alcanzar esta meta.
Ahora, quisiera poder hablar sobre este reto hablando sobre las oportunidades
que ya han sido creadas como resultado del DR-CAFTA.
Inicié mis palabras indicando que el 99.6 por ciento de todos los productos
dominicanos ahora entran libre de impuestos al mercado estadounidense. Sin
embargo, debido a que la República Dominicana disfruta de un tratamiento
preferencial y libre de impuestos bajo la Iniciativa de la Cuenca del Caribe,
aún antes de entrar en vigencia el acuerdo, es posible que el impacto inicial
del acuerdo no haya sido tan dramático como se esperaba. En realidad, las
exportaciones de la República Dominicana hacia los Estados Unidos han caído en
lo que va de año, en comparación con las cifras del año pasado. Sin embargo,
esta caída es el resultado de una intensa competencia proveniente de los
productores de ropa y del mercado textil asiático. Es importante indicar que la
caída de las exportaciones dominicanas a los Estados Unidos se produjo antes de
la implementación del DR-CAFTA. Sin embargo, si se analiza cómo se están
comportando otros productos de exportación dominicanos hacia los Estados Unidos,
excluyendo los textiles y las confecciones, notará que las exportaciones
crecieron en un 6.5 por ciento entre enero y septiembre de este año, comparado
con el mismo período el año pasado.
Así que podemos afirmar que sí ha habido crecimiento en las exportaciones
dominicanas bajo el CAFTA. Aunque este acuerdo no es una solución mágica para la
industria textil y de confección de la República Dominicana, podría contribuir a
que las empresas dominicanas puedan, de manera dramática, reducir sus costos
adquiriendo a precios asequibles tecnología avanzada e insumos para la
producción, y al mismo tiempo explotar las fortalezas de otras áreas de la
economía dominicana que son competitivas.
Para verdaderamente explotar este amplio mercado en los Estados Unidos y
Centroamérica, es importante identificar las áreas donde las empresas locales
tienen una ventaja comparativa, así como buscar nichos de mercado potenciales y
detectar sectores como la comunidad domínico-americana en los Estados Unidos.
Bien sea la exportación de cerveza o café dominicano, hay mercados haya afuera
que esperan ser identificados.
Un sector de la economía que ha experimentado un incremento significativo en las
exportaciones en los últimos años ha sido la agricultura. Las exportaciones
agrícolas a los Estados Unidos subieron 3.5 por ciento durante los primeros ocho
meses del año. Específicamente, los Estados Unidos ha incrementado sus
importaciones en una amplia variedad de productos agrícolas de gran valor,
considerados como exportaciones dominicanas no-tradicionales, como lo son las
frutas y los vegetales.
Para apoyar este tipo de crecimiento, la Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional, también conocida como la USAID, ha estado promoviendo
el desarrollo económico al ofrecer asistencia para el fortalecimiento de la
capacidad comercial. Por ejemplo, la USAID ayudó a desarrollar “clusters”
agrícolas para productos que tienen muy buen potencial para fines de
exportación. La USAID agrupó a los productores de mangos, así como a los
suplidores, a las compañías de transporte y a agencias gubernamentales con el
objetivo de crear sociedades fuertes dentro del sector público que mejoraron su
capacidad para competir a nivel global. Esta asistencia contribuyó a garantizar
que se cumplieran los requisitos sanitarios y fito-sanitarios, y que todas las
exportaciones estuviesen libres de plagas. La USAID también introdujo nuevos
métodos para poder y empacar los productos, y trabajó muy de cerca con las
agencias estadounidenses para lograr la aprobación final de la importación de
mangos. El resultado ha sido que los inversionistas privados están interesados
en establecer plantas de tratamiento para mangos y técnicas de podar
introducidas por la USAID. Esto ha dado como resultado la duplicación de las
cosechas, el mejoramiento en la calidad de las frutas y la reducción en los
costos. Se han incrementado los conocimientos del mercado y estos grupos se han
convertido en exitosos exportadores.
La USAID también ha trabajado con el “cluster” de café de Jarabacoa, ayudando a
los pequeños productores mejorar la calidad de su producto y así poder cumplir
con los estándares internacionales y obtener más conocimiento sobre las
oportunidades que ofrecen los mercados internacionales. Otros productores están
ahora emulando el éxito de estos “clusters”, incluyendo aquellos involucrados en
la producción de piña, guineos orgánicos, cacao y otros productos. Claro está,
todo lo relacionado con la calidad y la mejoría en los precios beneficiará a los
consumidores locales.
El atraer nuevas oportunidades de inversión a la República Dominicana es otra
manera importante de incrementar el crecimiento económico. Los inversionistas
están buscando maneras de entrar a los mercados del DR-CAFTA.
En el 2006 se reportó que la inversión extranjera directa en la República
Dominicana es de más de mil millones, según los datos ofrecidos por el Banco
Central. En los últimos años la inversión directa extranjera se ha concentrado
en las áreas de turismo, zonas francas, generación de electricidad, desarrollo
de bienes raíces y comunicación. Al mejorar el clima de inversión, se ayudará a
atraer más inversión foránea.
He sentido gran satisfacción al ver los grandes esfuerzos realizados por la
República Dominicana durante el pasado año para agilizar la creación jurídica de
una nueva empresa. El informe “Doing Business 2008”, emitido por el Banco
Mundial, reconoció los esfuerzos realizados por la República Dominicana en este
sentido, y ubicó al país 18 puntos por encima en la lista donde aparecen los
países. Esto es una importante medida de progreso y me gustaría congratular a
las instituciones que colaboraron para hacer realidad este logro.
Asimismo, el DR-CAFTA, puede ayudar a posicionar a la República Dominicana como
un lugar atractivo para las empresas internacionales que buscan una plataforma
geográfica y comercial para sus exportaciones a los mercados estadounidenses y
centroamericanos. Los estudios han indicado que para los inversionistas la
estabilidad política y económica, el Estado de Derecho y el buen gobierno, son
importantes cuando están tomando decisiones sobre dónde invertir. Bajo las
provisiones de inversión del DR-CAFTA, los inversionistas tendrán una protección
legal más efectiva, y medidas más eficientes de manejo de disputas. La
consistente y transparente manera de aplicar las leyes y regulaciones minimiza
los riesgos, y le ofrece al inversionista mayor seguridad de que pueden realizar
sus negocios de una manera competitiva en la República Dominicana.
Para lograr que los inversionistas logren confianza la República Dominicana debe
cumplir con los compromisos asumidos en el DR-CAFTA y se debe implementar las
leyes, regulaciones y reglas acordadas para garantizar la transparencia. La
República Dominicana acordó hacer públicas sus leyes, regulaciones,
procedimientos y decisiones administrativas sobre la aplicación general en torno
a cualquier asunto tratado por el acuerdo. También acordó publicar, por
adelantado, cualquier medida que pretenda adoptar y proveer a las personas
interesadas la oportunidad de realizar consultas sobre estas medidas.
Finalmente, la República Dominicana se comprometió en eliminar el soborno y la
corrupción en el comercio internacional y en la inversión, convirtiendo esto en
ofensas criminales para cualquier funcionario que ofrezca o reciba sobornos.
También para cualquiera que ayude, contribuya o conspire en torno a estas
ofensas. La implementación de estas medidas contribuirá a un clima de inversión
más abierto y atractivo.
La globalización ya no es una opción. Es una realidad. Aquellos que sepan
aprovecharla y la vean como una oportunidad, tendrán éxito. Aquellos que no se
adapten, confrontarán dificultades. La mayoría de los dominicanos sabe esto,
especialmente los representantes del sector privado. El DR-CAFTA, y todo el
proceso que se llevó a cabo hasta su firma, ya ha generado nuevas actitudes
entre un sinnúmero de empresas dominicanas que reconocen que se necesitan
preparar no sólo para el acuerdo, sino también para una creciente competencia
internacional. Este reconocimiento ya ha generado millones de dólares en
inversión en las áreas de tecnología, entrenamiento y otros requisitos que
demanda la empresa privada. Durante los últimos tres años, el Gobierno y el
sector privado (con la asistencia de la USAID) han asumido importantes reformas
políticas. Muchos, como por ejemplo la ley de competitividad, diseñada para la
creación de buenas prácticas empresariales, no son necesariamente parte del
acuerdo. Sin embargo, esta ley fue motivada por el DR-CAFTA. Los dominicanos
entendemos que el tema no es simplemente cumplir con el acuerdo, sino de buscar
una plataforma de reformas que cumplan directamente con las demandas de la
economía global.
La exitosa implementación del DR-CAFTA dependerá grandemente del fortalecimiento
de las instituciones públicas y privadas. Las agencias gubernamentales
responsables de llevar a cabo las obligaciones establecidas por el acuerdo
necesitan desarrollar el conocimiento y los experticios técnicos necesarios para
implementar este complejo acuerdo comercial. Deberán enfocarse en la
administración de políticas de intercambio comercial, en la observación y
ejecución de las leyes, en las regulaciones y políticas relevantes, en el
cumplimiento de las obligaciones pautadas por las leyes y el acuerdo, y en el
desarrollo de la capacidad de las instituciones de entrenar sus recursos
humanos. Al enfocar la atención en estas instituciones, la República Dominicana
creará una sólida base donde se fortalecerá el desarrollo económico y mejorará
el Estado de Derecho. Sin embargo, si no se crea una sólida organización capaz
de monitorear el cumplimiento y garantizar que las obligaciones del tratado sean
cumplidas, las empresas no se podrán beneficiar de las oportunidades disponibles
bajo el acuerdo y los inversionistas no confiarán en el país.
Afortunadamente, el gobierno no está solo en sus intentos por implementar estos
cambios. El DR-CAFTA es el primer acuerdo comercial en América Latina y el
Caribe que incluye un componente sobre el fortalecimiento de la capacidad
comercial. Los Estados Unidos está trabajando con los países del DR-CAFTA para
diseñar Planes Nacionales de Acción que identificará la capacidad de
entrenamiento que necesita cada país. El plan de acción servirá como herramienta
para movilizar y manejar la asistencia – tanto de fuentes públicas como privadas
– para apoyar la implementación de acuerdos negociados, y llevar a cabo la
transición y los cambios necesarios para poder fortalecer los vínculos entre el
comercio internacional y el desarrollo.
En el 2007 la USAID dispuso aproximadamente US$11.8 millones en asistencia
directa para la República Dominicana para el fortalecimiento de la capacidad
comercial, y espera proveer otros US$11 millones en el 2008. Está incluido en
esta asistencia los proyectos dirigidos a asistir al Gobierno dominicano en la
implementación del DR-CAFTA de manera efectiva, incrementar las exportaciones de
los pequeños cosecheros y procesadores del sector agrícola, y promover un
turismo sostenible basado en los recursos naturales y culturales del país. Se
espera que esta asistencia alcance la cifra de US$50 millones en los próximos
cinco años, gracias a los fondos Portman-Bingaman. Estos fondos se concentrarán
en ayudar al país a reducir la pobreza y ser más competitivo en la economía
global.
El Proyecto de Implementación del DR-CAFTA, iniciado en septiembre de 2007,
apoyará los esfuerzos que realizan las instituciones del Gobierno dominicano,
especialmente la Dirección de Comercio Exterior de la Secretaría de Estado de
Industria y Comercio, las empresas privadas y asociaciones empresariales, y
organizaciones de la sociedad civil para implementar con efectividad el DR-CAFTA
en la República Dominicana.
El Programa de Diversificación Económica Rural de la USAID es un programa de
cinco años que ayudará a construir y ampliar el actual programa de “clusters”
agrícolas, auspiciado por el Consejo Nacional de Competitividad, el Banco
Inter-Americano de Desarrollo y la USAID. Este programa continuará ofreciendo
asesorías mercados lógicos, tecnológicos y financieras para ayudar a los
pequeños cosecheros y a las agro-empresas a incrementar sus ventas e ingresos
netos, haciéndose más competitivos en el mercado global.
El Proyecto de Alianza de Turismo Sostenible de la USAID, el cual se encuentra
actualmente en la fase de diseño, es un proyecto de cinco años que se espera se
implementará próximamente durante el primer cuatrimestre de 2008. Este proyecto,
donde se trabajará de cerca con las Secretarías de Turismo, Medio Ambiente y
Recursos Naturales, y Cultura, así como con la asociación de hoteles y
organizaciones comunitarias tiene como primer objetivo incrementar el
fortalecimiento de los pequeños y medianos negocios en un ambiente que favorezca
el medioambiente. Se espera que este programa pueda aglutinar un equipo de clase
mundial de individuos e instituciones provenientes de los sectores público,
privado, ONGs y sectores internacionales de turismo para buscar nuevas maneras
de incrementar la inversión en el turismo sostenible de la República Dominicana.
El Gobierno de los Estados Unidos también comprometió US$39.6 millones en el año
2006 para ayudar a los países del DR-CAFTA mejorar las prácticas laborales y
medio ambiental, y garantizar que un amplio espectro de las sociedades del
DR-CAFTA se pueda beneficiar del libre comercio de una manera balanceada y
sostenible. Los proyectos laborales en la República Dominicana incluyen trabajar
con las organizaciones laborales para crear consciencia de sus derechos, así
como fortalecer la capacidad de la Secretaría de Estado de Trabajo a ejecutar
las leyes laborales. Asimismo, con la Secretaría de Estado de Educación para
ayudar a ejecutar las actuales leyes relacionadas con el trabajo infantil.
Desde el sector medioambiental, la USAID está ofreciendo asistencia técnica y
fondos para el desarrollo de regulaciones medioambientales y políticas, así como
pequeños proyectos vinculados al ecoturismo, en la mejoría del sector café y del
cacao, así como la conversión de desperdicios sólidos a fertilizantes orgánicos.
Todos estos esfuerzos que se están realizando para fortalecer las instituciones
y proveer asistencia en el fortalecimiento de la capacidad comercial, no serán
efectivos sin una fuerza laboral bien entrenada y educada para implementar estos
programas.
Me gustaría hacer hincapié aquí sobre lo importante que es la educación como
base para el desarrollo de este país, y de cualquier otro país. Un sistema de
educación fuerte, que se concentre en mejorar la calidad de la educación
brindada, es crítico para poder ser competitivo en una economía global. La
República Dominicana necesitará invertir en mejorar la calidad de su educación,
específicamente en sus escuelas primarias, para así poder garantizar que los
beneficios del DR-CAFTA sean disfrutados por toda la sociedad dominicana. El
desarrollo de una bien educada fuerza laboral atraerá a los inversionistas y
conducirá a empleos mejor pagados. La USAID provee aproximadamente US$2 millones
por año para fortalecer la educación básica a nivel de primaria a través de
acuerdos con la PUCMM. Estos programas ofrecen entrenamiento para profesores, un
pequeño programa para jóvenes de alto riesgo que no asisten a ningún centro
educativo, y con el apoyo de la Cámara Americana en apoyo al Programa de
Invertir en la Educación para la Competitividad. Sé que muchos de ustedes hoy
aquí están contribuyendo con este último programa. Para aquellos de ustedes que
contribuyen, los felicito. Para aquellos de ustedes que todavía no participan en
este programa, les exhorto a que lo hagan debido a la necesidad crítica de
mejorar la calidad de la educación primaria pública en este país.
Una democracia saludable y las instituciones fuertes juegan un papel importante
en el incremento del intercambio comercial, y en la promoción de un amplio
crecimiento económico. Así que, antes de concluir, me gustaría decir algunas
palabras sobre las próximas elecciones presidenciales.
En sólo seis meses este país participará en un gran ejercicio de la democracia.
Aunque el proceso electoral es un ejercicio soberano, los Estados Unidos está
listo para brindar asistencia. Lo hacemos con la confianza de que la Junta
Central Electoral administrará con mucha capacidad el proceso electoral, y que
importantes organizaciones de la sociedad civil, como Participación Ciudadana,
monitorearán la campaña y el proceso electoral.
Reconocemos que hay temas relacionados con el proceso electoral que todavía aún
no se han resuelto. Algunos dominicanos han expresado su preocupación sobre las
regulaciones electorales propuestas por la Junta Central Electoral. Otros han
comentado sobre lo que consideran es el uso inapropiado de los fondos
gubernamentales para promover los candidatos políticos. Este es un debate
saludable, y exhortamos a nuestros amigos dominicanos a continuar con este
diálogo de una manera abierta y de buscar soluciones que contribuyan al
fortalecimiento de su sistema democrático.
En las últimas elecciones celebradas aquí, alrededor de un 60% de la población
elegible ejerció su derecho al voto. Esta es una cifra impresionante, y una que
los Estados Unidos no ha podido imitar en los últimos años. Felicitamos al
pueblo dominicano por su entusiasmo por la democracia, y les deseamos mucha
suerte el próximo 16 de mayo.
Al principio de mi discurso dije que el DR-CAFTA es la base sobre la cual se
construye un luminoso futuro para el país. La entrada en vigencia del tratado
fue el primer paso hacia esta meta. Sin embargo, el trabajo que sigue es la
implementación del tratado, y esa es la verdadera llave hacia el éxito. Este es
el momento de garantizar que las reformas necesitadas y el fortalecimiento de
las instituciones se hagan de manera correcta. Una vez que esta sólida base esté
en su lugar, la inversión, el intercambio comercial y el desarrollo económico
llegarán.
El Gobierno de los Estados Unidos desea continuar trabajando con nuestros socios
dominicanos para ampliar nuestros sólidos lazos democráticos para así poder
contribuir con la estabilidad y prosperidad de nuestro hemisferio.
¡Nuestro futuro será luminoso si trabajamos juntos!
Gracias por su presencia, y les deseo un Feliz Día de Acción de Gracias a todos. |